Europa en un mundo cambiante, sociedades inclusivas, innovadoras y reflexivas

El objetivo específico de este reto social es fomentar una mejor comprensión de Europa, ofrecer soluciones y apoyar unas sociedades europeas inclusivas, innovadoras y reflexivas en un contexto de transformaciones sin precedentes y una creciente interdependencia mundial.

Europa se enfrenta a enormes retos socioeconómicos que afectan de manera significativa a su futuro común, como la creciente interdependencia económica y cultural, el envejecimiento y el cambio demográfico, la exclusión social y la pobreza, la integración y la desintegración, las desigualdades y los flujos migratorios, el aumento de la brecha digital, la sensación decreciente de confianza en las instituciones democráticas y entre los ciudadanos dentro y fuera de las fronteras... Se trata de retos de gran envergadura que exigen un planteamiento europeo común, basado en el conocimiento científico compartido que pueden ofrecer, entre otras cosas, las ciencias sociales y las humanidades.

Las desigualdades no solo sofocan el desarrollo de las sociedades, sino que perjudican a las economías de la Unión y reducen las capacidades de investigación e innovación dentro de cada país y entre países.

Además, se espera que el número de europeos con edades superiores a los 65 años aumente de manera importante, en un 42%, pasando de 87 millones en 2010 a 124 millones en 2030; las tasas de crecimiento económico y productividad de Europa llevan cuatro décadas disminuyendo en términos relativos. Estos retos han de abordarse conjuntamente y de forma innovadora y multidisciplinar, puesto que interaccionan de maneras complejas y con frecuencia imprevistas.

La innovación puede debilitar la inclusión, como puede observarse, en fenómenos como la brecha digital o la segmentación del mercado laboral. A veces resulta difícil conciliar en las políticas la innovación social y la confianza social, por ejemplo en las zonas socialmente deprimidas de las grandes ciudades de Europa.

Fenómenos como el crecimiento de Internet, de los sistemas financieros, de la economía afectada por el envejecimiento y de la sociedad ecológica demuestran de forma evidente, que es necesario meditar sobre estas cuestiones y responder a ellas al mismo tiempo en sus dimensiones de inclusión e innovación.

Los objetivos que Europa pretende alcanzar mediante este reto están clasificados en función del tipo de Sociedad al que van dirigidos: sociedades inclusivas; sociedades innovadoras y sociedades reflexivas.

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